December 15, 2017

Últimamente tanto Universal como Disney nos están acostumbrando a sus propuestas más oscuras de los cuentos de hadas tradicionales. Pasando de Blancanieves y el Cazador – uno de mis cuentos de hadas favoritos – a Maléfica, una de las mejores versiones de La Bella Durmiente, desde la perspectiva de la antagonista, que Disney ha propuesto.
Esta vez Disney, no queriendo arruinar el éxito de Maléfica que tuvo en el 2014, nos trae a la pantalla grande Cenicienta, un cuento de hadas de Charles Perrault y de los Hermanos Grimm,  más conocido y famoso de todos los tiempos. La trama será la misma que la película animada de 1950, pero con actores de carne y hueso. Su estreno está previsto para el 13 de marzo de 2015 en Estados Unidos, que fue anunciada en el mes de mayo del 2014, presentando solo un teaser y un poster que mostraba únicamente el emblemático zapato de cristal. Está dirigida por Kenneth Branagh – quien dirigió Thor en el 2011 – y es protagonizada por Cate Blanchett como la madrastra, Richard Madden como el príncipe, Lily James como Ella -Cenicienta y Helena Bonham Carter como el hada madrina.
Pero, ¿De qué se trata?, ¿será una nueva versión – de la cual ya estamos acostumbrados – del cuento de hadas? Como dice el título ¿otra vez Cenicienta? Si bien durante los últimos años nos han mostrado diferentes versiones, desde la Cenicienta de 1899, pasando por la Nueva Cenicienta con Hilary Duff del 2004, y la de Selena Gomez del 2008, en total llegamos a más de 40 versiones presentadas. Esta nueva adaptación está más apegada a la versión de 1950 que nos presentó Disney – se acuerdan del bidibi badibi bu – esta historia nos mostrará las andanzas de Ella una joven con el sentido del deber y la bondad, cuyo padre vuelve a casarse tras la trágica muerte de su madre. Ella no quiere disgustar a su querido padre así que acoge a su madrastra, Lady Tremaine una mujer sofisticada, y sus hijas Anastasia y Drisella en la casa familiar. Pero lamentablemente el padre de Ella fallece repentinamente y ahora se encontrará a merced de una nueva familia celosa y cruel. Ella acaba siendo una sirvienta cubierta de cenizas a la que llaman despectivamente Cenicienta, una situación que podría sumirla en la desesperanza, pero ella está decidida a cumplir con las últimas palabras que le dijo su madre: “Deberás ser valiente y amable”.
Así que Cenicienta – ahora ya sabemos que si tuvo un nombre – no caeré en la desesperación, ni despreciara a los que la maltratan. Además, está el apuesto extraño que conoce en el bosque. No sabe que no se trata de un empleado más de Palacio, sino que es el príncipe, pero lo que sí se sabe es que ha encontrado a su alma gemela. Parece que su destino podría cambiar cuando Palacio invita a todas las jóvenes casaderas a un gran baile, donde Ella abriga la esperanza de volver a encontrarse con el encantador “Kit”. Por desgracia, su “amada” madrastra le prohíbe asistir al baile y hace jirones su vestido. Pero – aquí viene lo bueno – como ocurre en todos los buenos cuentos de hadas, surge una mano amiga en forma de una amable mendiga, ósea el hada madrina, que armada con una calabaza y unos ratones – no creo que Gus Gus exista en esta historia – cambiará para siempre la vida de la dulce Cenicienta. Déjame hacer una acotación el coach del príncipe es de color, lo que nos muestra que en esta versión, Disney quiso practicar la inclusión social. Lo que en la Edad Media en Europa no sucedía.
Amor, odio, sueños y fantasía es lo que nos trae otra vez el mundo Disney. Cenicienta una historia para toda la familia, donde estoy segura que las más pequeñas y soñadoras de la casa disfrutaran. Pero ¿podrá superar a su versión original de 1950? Es una duda que tendremos que averiguar. Para nuestro país está programada para el 18 de marzo de este año, no pueden dejar de ir a verla, revivamos a nuestro niño interno que siempre nos pide una vez más un cuento de hadas.

 

Sandra Lurita

Colaboradora de TOMA UNO

 

Redacción