September 26, 2017

Dejemos esto claro: todas las listas son subjetivas y personales y a pesar de eso siempre hay polémica sobre la validez de las mismas. Esta es una selección de películas que, para el autor, son lo que más le gustó este año.  En el cine, en Netflix u otras plataformas.

 1. Green Room de Jeremy Saulnier: Una revisión del cine slasher en un escenario realista y sin los clichés del género de la mano de un director que ya demostró su capacidad para reflejar la oscuridad humana con una belleza que – irónicamente – da miedo. Un antagonista excepcional encarnado por Patrick Stewart y uno de los últimos roles de Anton Yelchin.

2. La Resurrección de Louis Drax de Alexandre Aja: La filmografía de Aja es tan difícil de clasificar que no sabía que esperar de “La Resurrección…”. Mejor así porque la sorpresa es un factor vital para disfrutar este espectáculo onírico, esta fábula para adultos sobre los terrores infantiles que nos pueden perseguir hasta la adultez.

3. Sing Street de John Carney: La película que te dejará con mejor humor, en una época en la que el cine está tornándose dark and gritty gratuitamente. Así como Hail, Caesar es un tributo al cine clásico, Sing Street es una reverencia al rock y al pop ochentero. Y siendo más específico, a la única razón de ser del rock: impresionar a alguien.

4. Los 8 Más Odiados de Quentin Tarantino: La consagración de Tarantino en la escritura de diálogos y conversaciones pero sobre todo en el crecimiento de los personajes. Muchos se quejaron de que la pelicula duraba demasiado y era muy lenta pero… ¿acaso no necesitamos tiempo y paciencia para conocer a las personas? El director de Pulp Fiction lo entiende mejor que nadie. Y si fuera poco, revivió el cariño por el western en un año bastante generoso con ese género.

5. Creed de Ryan Coogler: La mejor “séptima parte” que hemos visto en el cine reciente es, directamente, una de las mejores secuelas/remakes. Más allá de la nostalgia de la Rocky original, Coogler convierte su fanatismo y admiración en un producto que sobrevive por su cuenta como un sólido drama que rompe los esquemas de las “películas deportivas”. Un excelente ensayo sobre la soledad y la muerte.

6. Hail, Caesar! de Los Hermanos Coen: Probablemente es el mayor tributo al cine clásico que se ha hecho en los últimos años. Un cuidado con los detalles, un ritmo que muchos blockbusters envidiarían y un humor que es marca de esta dupla de directores. Pero lo mejor es un elenco increíblemente carismático en el que nadie cojea, resaltando a un divertidísimo George Clooney y Alden Ehrenreich en un papel que le aseguró su contratación como el joven Han Solo.

7.  Spotlight de Tom McCarthy: Que sea ganadora del Oscar no asegura que sea una buena película porque ya hemos visto a la Academia meter la pata en varias ocasiones. Pero Spotlight se merece el galardón y cualquier buen comentario por su facilidad para hacer que un film con un tema tan denso pueda desarrollarse con tanto gancho y tensión. Sorprendente, teniendo en cuenta que el director venia de trabajar un bodrio infumable de Adam Sandler sobre un zapatero mágico.

8. Star Trek Más Allá de Justin Lin: El único blockbuster de la lista y que me perdonen los fanáticos de la galaxia vecina, esa que está ubicada hace mucho tiempo y muy lejos. La tripulación de la Enterprise propone personajes que finalmente son entrañables, que distribuye el fanservice con mayor elegancia, abrazando con diversión sus limitaciones y con una de las escenas más emocionantes del año. Sí, aquella que involucra una canción de los Beastie Boys.

9. Dos tipos peligrosos de Shane Black: Recordado por la comunidad nerd gracias a la “polémica” Iron Man 3, Shane Black es una de las voces más subvaloradas del séptimo arte. Luego de perfeccionar el concepto de buddy movie con los guiones de Arma Mortal y la dirección de Kiss Kiss Bang Bang, vuelve a ese ambiente con este film que reúne a Ryan Gosling y Russel Crowe . El extraño balance de diversión y acción gracias a un excelente montaje con toques retro necesarios entre tanto blockbuster disque futurista, la hace una cita indispensable.

10. Swiss Army Man de Daniels: Dudaba mucho en incluirla en la lista porque es la definición gráfica de “no es una película para todos”. Mi principal motivo para agregarla es que, entre lo absurdo y lo posiblemente asqueroso, hay grandes reflexiones ligadas al existencialismo y los terrores más cómunes. Un movimiento bastante valiente y que exige paciencia al espectador.

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz