December 13, 2017

X-MEN: APOCALIPSIS, la tercera película de la nueva trilogía de la saga, tiene tantos pros como contras. Aún así, es una película entretenida que dividirá a la crítica y a los lectores de historietas. Los primeros encontrarán todos los clichés del género y el otro grupo se ahogará en las referencias a los cómics.

Probablemente lo mejor de la cinta sea la introducción de los personajes, tanto de los nuevos como los que ya conocemos gracias a las anteriores películas. En parte, porque tiene como base a un elenco con un balance entre actores reconocidos por su talento como James McAvoy (Profesor X) o Michael Fassbender (Magneto) e intérpretes relativamente nuevos como Sophie Turner (Jean Grey) u Olivia Munn (Psylocke).

Y es uno de los personajes nuevos el que desencadena toda la trama de la película y que recibirá más análisis de la crítica al ser el villano de la misma. Oscar Isaacs, recordado por su rol en EL DESPERTAR DE LA FUERZA, encarna a Apocalipsis, un clásico del cómic y que debuta en las adaptaciones cinematográficas. Su aparición permite hacer un espectáculo de efectos especiales nunca antes visto en una película de los mutantes y aquí aparece uno de los grandes contras del filme: la acción y destrucción se siente demasiado artificial en varias ocasiones. Por otro lado, Apocalipsis es presentado como un ser casi divino y son pocas las ocasiones en las que podemos ver esta omnipotencia, siendo muy evidente en el tercer acto.

Las motivaciones de algunos personajes son grises y poco definidas, gracias a un guión escrito por Simon Kinberg y el mismo director, Bryan Singer; preocupados en llegar al climax pirotécnico. Sin embargo, tiene momentos muy logrados gracias al dramatismo y solemnidad que desprende el libreto. Por ejemplo, una escena que involucra una tragedia personal para Magneto o la revelación al mundo de Apocalipsis.

Mucho se ha dicho de la labor de Singer en esta película, en la que muchos reconocen un cansancio en la visión del director de películas como LOS SOSPECHOSOS COMUNES. No sería tan drástico con una afirmación de ese corte pero sin duda la franquicia necesita una lavada de cara, un nuevo rumbo que a la vez respete lo desarrollado en los filmes previos.

X-MEN: APOCALIPSIS no se anda con rodeos y ya deja las pistas para las siguientes películas, con muchos guiños que los fanáticos del cómic reconocerán inmediatamente pero que pasarán desapercibidos para la gran audiencia. De alguna forma, aquí reside mi principal queja hacia esta producción: los guionistas esperan que el público sepa de antemano las historias originales publicadas por Marvel para que deduzca ciertos elementos de la trama. En mi caso no es un problema pero esa no es la situación de la mayoría que llena las salas.

En promedio, X-MEN: APOCALIPSIS cumple como el evento cinematográfico de entretenimiento, que no busca profundizar en los temas que abarca, algunos más interesantes que otros. No es una mala película, pero no se acerca al nivel obtenido previamente en la saga.

Calificación: ★ ★ ★