November 22, 2017

“Inicié una revolución pero no hice muchos panfletos así que no vino casi nadie…”

– Korg (parafraseando)

 

La comedia es un género subvalorado y maltratado gracias a malos ejemplos como Adam Sandler y sus amigos.

Hay gente que califica una película como “comedia” intentando minimizarla y esas personas son – y lo digo sin temor a la polémica – analfabetos cinematográficos. Esa es la única razón para explicar el desprecio entre ciertos sectores nerds hacia la nueva aventura de Thor que es, para mí, lo mejor que se podía hacer con esta versión del personaje.

Taiki Waititi coge una de las franquicias más pobres del Universo Cinematográfico de Marvel y crea un “filme de autor”, para bien o para mal. Al fin y al cabo, no había nada que respetar teniendo en cuenta que la primera THOR era una rara mezcla de Shakespeare/Two Broke Girl y la secuela, UN MUNDO OSCURO, era un mal episodio de GAME OF THRONES.

Esa “falta de respeto” es lo que eleva la propuesta de THOR: RAGNAROK, convirtiéndose en una excepción a la regla y en una verdadera parodia del género a diferencia de la exageradamente celebrada DEADPOOL. Nada es sagrado para Waititi: Banner no siempre se convierte en Hulk cuando uno lo espera, Thor no es un ultrapoderoso mesías nórdico y los personajes secundarios queridos por los fans mueren de forma realista, sin pena ni gloria ni posibilidades absurdas de spin offs.

Creo que es necesario destacar que esta película es realmente una comedia y no un sci-fi con chispazos de humor como lo fue en su momento GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL 2. El ritmo humorístico no para en ningún instante y no se trata de chistes mal hilados, es toda una procesión de situaciones conectadas con un humor irreverente y sin pausas dramáticas que no aportan para el relato en gran escala.

Y con todo ese humor que asquea a muchos que se toman demasiado en serio a un género que solamente ha dado dos joyas innegables en los últimos 10 años (THE DARK KNIGHT y LOGAN, obviamente),  este film tiene espacio para proponer temas agrios como la re-escritura de la historia por parte de los ganadores de la guerra o el fenómeno de los refugiados. Y no hablamos de subtexto, la película te muestra estos temas pintados sobre las paredes…literalmente.

Waititi es un comediante y uno realmente virtuoso tras las cámaras. O sea, el director de un mockumental sobre vampiros tiene un mejor manejo de la acción que los directores de dos filmes sobre el Capitán América. No le tiembla la mano al momento de pintar cuadros épicos, crear mundos fantásticos (el holograma gigante del Gran Maestro en medio del planeta es una joya) y luego derretirlos en su humor característico. Todo lo relacionado a Surtur y el Ragnarok prueban mis comentarios.

THOR: RAGNAROK es el punto más alto que un director ha logrado en Marvel Studios, si hablamos de libertad y firma personal. Por otro lado, es la evolución de un estilo establecido por terceros y que es brutalmente honesto al decir, de frente, que no aspira a ser un melodrama nominable al Oscar. Aplaudo eso.

Valoración: ★★★

 

 

 

 

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz