February 22, 2018

Seth Rogen, actor y productor de THE DISASTER ARTIST, comentaba – y estoy parafraseando –  en una entrevista que la famosa THE ROOM no es simplemente una mala película: Hay miles de malas películas dando vueltas y nadie haría una tributo tan sentido sobre ellas.

Es inevitable entender su postura porque no me imagino a nadie haciendo una oda sobre el proceso creativo detrás de TRANSFORMERS 5 o ASU MARE, por lo que algo especial debió motivar al polémico  James Franco a moldear este proyecto que dirige, produce y protagoniza sobre la historia real de la producción de THE ROOM, cinta que ha ganado un estatus de culto por su poca calidad.

No es difícil procesar la fascinación que tiene Franco por la figura de Tommy Wiseau, absurdo visionario acreditado como el creador de la mejor-peor película de la historia. Basta con revisar la extraña filmografía del actor y sus curiosos pasatiempos fuera de cámara para encontrar algunos puntos en común y descifrar su pasión hacia un cineasta sin talento pero con personalidad.

Franco traslada ese sentimiento y lo refleja en la pantalla como una pasión orientada no al cine como dicen las críticas más entusiastas o como sucede en ED WOOD, el filme que le puso la valla muy alta a todos aquellos que se atrevan a explorar el amor (no correspondido) hacia el séptimo arte usando el mismísimo cine. No, la pasión de THE DISASTER ARTIST es egocéntrica  mientras que la pasión de James Franco hacia la figura de Wiseau es superficial. Es arrechura antes que amor o respeto.

La cinta es entretenida de forma innegable y crea personajes entrañables con casi todos sus secundarios, convirtiéndose en una dramedia con el tacto suficiente para redimir a la larga a un ente tan indescriptible como Wiseau sin quitarle la etiqueta de patán… pero lamentablemente no va más allá.

No veo las claves para justificar el fenómeno y el culto que ha creado THE ROOM aunque si veo a Franco reflejándose totalmente en su trabajo actoral pero poniéndose siempre por delante de la historia con una interpretación incontrolable. Opacando a todo ser viviente con el que comparte escenas.

De esa forma, no entiendo el propósito del filme a pesar de que, con lo poco que ofrece, se puede disfrutar. Veo la sucesión de momentos evidentes en los que todos subrayan en voz alta que THE ROOM es un desastre pero no encuentro el punto de vista del narrador, no siento la voz del autor ante el tema. La fórmula es predecible pero mantiene un ritmo difícil de criticar.

THE DISASTER ARTIST no es la oda al cine que se vendía en la temporada de premios pero sí es un ejemplo de la construcción de personajes detestables con un final feliz. Un vehículo para el lucimiento de James Franco y una cinta cuyo legado será  recordarnos con mucha gracia pero poco afecto lo torpe que fue el paso de Tommy Wiseau por nuestro planeta.

Al final, parece que Franco encontró un articulo de internet llamado “10 COSAS QUE NO SABIAS DE THE ROOM” y decidió hacer una nota sobre eso. No sobre THE ROOM, solamente sobre esas curiosidades que emocionan a los seguidores del culto.

Valoración: ★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz