December 15, 2017

Mis expectativas con POWER RANGERS eran increíblemente bajas a pesar de ser un gran fanático del show noventero. Los trailers anticipaban que se estaban tomando demasiado en serio la premisa de “los cinco adolescentes con energía” y en general no parecía el momento para revivir una serie tan cheesy. Tal vez no estaba del todo equivocado y a pesar de eso, disfruté esta propuesta.

Primero lo primero. POWER RANGERS es increíblemente tonta e ingenua en su desarrollo de la trama y los conflictos, una herencia directa del programa y que era inevitable hasta cierto punto. El plan de Rita Repulsa (Elizabeth Banks) no tiene sentido en lo absoluto y el proceso de los adolescentes entre descubrir sus poderes y volverse héroes sucede increíblemente rápido.

Lo anterior obedece a la tradición Power Ranger, pero es inevitable que se sienta incómodo y forzado en pleno 2017. Se encuentran los cinco porque sí. Rita no los mata a todos cuando puede porque sí. El monstruo final es gigante porque sí. El Megazord se forma porque sí. Nada está bien explicado, pero son las reglas implícitas del juego.

En medio de su estupidez, Dean Israelite (que ya había dirigido un proyecto juvenil conocido como BIENVENIDO AL AYER) toca temas realmente serios, aunque eso no impide que la onda relajada de la película se venga abajo. La discriminación hacia la comunidad LGTB, el autismo y la filtración de fotos intimas son aspectos tocados sin mucha profundidad pero con bastante respeto, algo que producciones supuestamente más grandes y complejas no se han atrevido. Saludos a Marvel y a DC.

Israelite también demuestra cierta destreza (mínima pero que resalta en un proyecto de este tipo) para crear a sus personajes adolescentes. El quinteto protagonico  no es tan plano como podría esperarse, las personalidades están lo suficientemente diferenciadas para que no sean adolescentes del montón que generen 0 interés. Vale precisar que tampoco estamos hablando de mucho interés, lo suficiente para no desear la muerte prematura de Jason y compañía.

Los papeles de Bryan Cranston y Elizabeth Banks cumplen con lo esperado, teniendo en cuenta que esperaba poco realmente. Es más sincero de mi parte decir que el divertidisimo Bill Hader como Alpha 5 cumple con mayor soltura su rol a pesar de apenas prestar la voz y la captura de movimiento.

Probablemente, el principal fallo de POWER RANGERS es que se queda bastante corta en los términos de acción. Por temas de presupuesto, supongo, limitan la acción con armaduras a los últimos minutos de la película, sin mostrar nada que pueda considerarse como impresionante, ni de cerca. Ni siquiera la lucha del monstruo gigante al que me rehúso a llamar Goldar contra el Megazord es emocionante en algún nivel porque le juega en contra llegar después que PACIFIC RIM o GODZILLA.

POWER RANGERS es un raro ejercicio nostálgico (el tema clásico suena una vez y metido con calzador) y en la práctica es bastante torpe como montaje. Su gran ventaja es abrazar sus latentes defectos con honestidad y no intentar “vender humo” con falsos aires de superioridad que no son más que pose. Te estoy mirando a ti, KONG: SKULL ISLAND.

Valoración: ★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz