November 22, 2017

Tengo un eterno debate alrededor de la existencia de cine o literatura “para mujeres”. Siempre he sostenido que un producto cultural no debería distinguir género pero es innegable que el estreno de la primera pelicula live action de la MUJER MARAVILLA es un acontecimiento que les pertenece a ellas más que a nosotros.

Es impensable que, en pleno siglo XXI y luego de tres sagas de Spider-Man en menos de quince años, apenas estemos viendo una película sobre la amazona. Es más difícil creer todo lo que se tuvo que hacer para que el proyecto fuera una realidad y no un “riesgo”, gracias – entre otras cosas – al trabajo de la directora Patty Jenkins.

No creo que solamente las mujeres deban dirigir y contar historias sobre mujeres. Hace poco, Paul Verhoeven nos hacia pedazos con una joya como ELLE, centrada en uno de los personajes femeninos más fuertes que ha visto el cine reciente, por dar un ejemplo relacionado al séptimo arte.

Pero sí creo que es ofensiva la poca participación de mujeres en los roles de directoras y guionistas en proyectos que requieren profundizar en la psicología de personajes femeninos relevantes en sus narrativas. Y creo que es aún más dañina la poca participación de mujeres al frente de películas de gran presupuesto, salvo las excepciones de siempre: el cine de terror que opta por la figura de la final girl y el cine erótico.

Hace poco Elizabeth Banks – directora de PITCH PERFECT 2 – lamentaba la ausencia de protagonistas mujeres en la filmografía de Spielberg y si bien es una información ligeramente errónea (Steven dirigió a elencos liderados por mujeres en EL COLOR PURPURA, LOCA EVASIÓN y MI AMIGO GIGANTE), sorprende que hasta ahora no nos hayamos percatado de eso.

Toda esta introducción viene a cuento porque creo que otros directores habrían enfocado con torpeza a la sociedad de las Amazonas o la sensualidad inherente en el traje que porta una inspirada pero no sobresaliente Gal Gadot. Y la sensibilidad de Jenkins es el punto más alto del film.

Decir que MUJER MARAVILLA es la mejor película del Universo Extendido de DC no dice nada realmente, teniendo en cuenta que SUICIDE SQUAD es un bodrio de cuidado y que BATMAN VS SUPERMAN es una masa de buenas intenciones mal ejecutadas.

Creo que este largometraje se defiende por su cuenta y puede contarse como uno de los mejores relatos de origen de este género pero sin estar cerca de la pontificada EL CABALLERO OSCURO o la reciente LOGAN. Tampoco lo intenta y tampoco lo necesita.

La química entre Gadot y el resto del elenco es explosiva  y es el sostén de esta experiencia, siendo la relación con un encantador Chris Pine uno de los puntos claves al torcer una dinámica que podía entorpecer el desarrollo de la historia. Robin Wright y Connie Nielsen dan clases de como crear personajes secundarios, haciendo un tributo a la figura del mentor recurrente de este tipo de cine.

Es innegable que esta película acierta en cosas en las que DC y Marvel fallaron anteriormente: crear un personaje femenino que pueda cargar una trama y no ser solamente una cara bonita  (cof cof cof Scarlett Johanson cof cof cof), recrear el contexto bélico o traer a la vida el concepto de la esperanza.   Pero es necesario subrayar que hay una falta de sutileza que se hace notoria es una escandaloso tercer acto, haciendo que caiga en todos los clichés del género.

En lo particular estoy harto de los villanos omnipotentes  e imponentes que no lo son realmente pero me molestó más la necesidad de que la importancia del amor sea un tema tratado en un primer plano y dicho en voz alta en un momento clave. Menos es más.

Para más detalles a profundidad sobre la MUJER MARAVILLA pueden escuchar el último episodio del Podcast Infinito dedicada al film pero hay algo que debemos decir: Necesitamos más películas como estas, hoy más que nunca. No son un riesgo, son una necesidad para todo una audiencia que necesita sentirse identificada al momento de hundirse en la magia de una sala de cine.

Valoración: ★★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz