December 15, 2017

Cuando uno consume cine con cotidianidad, empieza a adquirir el saludable hábito de olvidar las películas malas y mediocres. Muchas veces esta amnesia selectiva puede tomar horas e incluso llega a suceder apenas uno cruza el umbral de la sala de cine pero ME HACES BIEN es tan mala que no se va a ir de mi mente tan fácil.

Para comenzar, no entiendo como este filme fue dirigido por dos personas  (Jesús Álvarez y Ricardo Núñez) sin que ninguno se haya dado cuenta de todos los problemas que tiene. Como un intento de película musical, se cae por todos lados ya que ni las actuaciones ni la música levantan el espectáculo.

Cuando se concentra en la música, ME HACES  BIEN es un circo tan banal y superficial como uno de estos realitys de canto en el que clowns y comediantes quieren dar cátedra sobre canto. Esto se debe a que apenas hay cantantes en el cast, como es el caso de Sandra Muente y precisamente ella es la que menos canta, creo. A estas alturas apenas recuerdo que ella aparece en un par de escenas.

Cuando intenta ser un drama coral, esta película es un chiste de mal gusto en el que solamente sobresalen Katerina D’Onofrio que hace lo que puede con un guion lleno de clichés. Los demás parecen chicos que han salido de su primera clase en un taller de actuación y sueñan con triunfar en algún derivado de AL FONDO HAY SITIO.  O sea, es tan poco el esfuerzo actoral dentro de la producción que terminan contratando a hermanos para hacer de hermanos y aún así me costó creerles.

Probablemente lo que más me revienta de la película es lo moralista que quiere ser, con sermones que llegan a niveles casi evangélicos y que se traduce en una peligrosa torpeza narrativa. Todos los relatos gritan moralejas y obviedades que aportan poco a nada a las historias mismas que van contando: ¡Las drogas son malas! ¡No engañes a tu pareja! ¡Está mal enamorarte de alguien más! ¡Sergio Galliani siempre hace de patán!

Al final, los directores y guionistas terminan juzgando a sus personajes y no entienden que esa no es su labor. Los personajes dentro de la ficción deben hacer los juicios hacia los otros personajes. Cuando eso no pasa, terminamos en una telellorona como ME HACES BIEN en la que toda una tragedia se desata si una chica termina una relación tóxica  porque – OH POR DIOS, CÓMO TE ATREVES, PERSONAJE MALO – ha conocido a alguien más.

No se puede decir mucho más, francamente. Recuerdo que la película se sentía tan larga que por momentos consideré rezarle a los Dioses Nuevos y Antiguos si es que eso hacia que se terminara la tortura.  Con eso me quedo: ME HACES BIEN llega a las carteleras locales para recordarnos que la vida es corta y hay que elegir sabiamente que hacer con nuestro tiempo.

 

Valoración: ★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz