September 22, 2017

Mi esperanza con el cine basado en cómics venia en cierta decadencia luego de un año como el 2016, tan decepcionante en varios aspectos. El enfrentamiento entre dos potencias resultó siendo una mazamorra, la primera película protagonizada por villanos fue un bodrio noventero y Marvel Studios no deja de apuntar bajo para poder cumplir sus propias expectativas.

Entonces llega LOGAN y es necesario seguir mirando hacia atrás. James Mangold ya había mostrado un interés en hacer algo diferente con THE WOLVERINE pero lamentablemente se sentía el peso del estudio imponiendo mutantes sacados de la nada y fórmulas ridículas que volvieron esa película en un disparate. En esta oportunidad, lo primero que hay que decir de LOGAN es que responde al trabajo de un autor y no un comité. Ese es el primer logro de muchos méritos que pueden adjudicarse a esta propuesta.

LOGAN no obedece al patrón superheroico promedio. Si hay que destinar un 70 por ciento del metraje a conversar y explorar la psicología de los personajes, se hace. Si el ritmo tiene que ser lento y pausado para obedecer a la historia antes que al interés comercial, se hace. Si no hay que armar una secuela, spin-off u otra pelicula del universo X-Men para contar una historia con inicio y final…se hace. Algo que es menos frecuente gracias a los MCU, DCEU y otros ejercicios económicos que están matando las historias individuales.

A esto le sumamos varios subtextos y tramas complejas que acercan a LOGAN a películas como MANCHESTER FRENTE AL MAR antes que a THE AVENGERS. Si ánimo de spoilear, todo lo que involucra a las culpas de Charles Xavier (un soberbio Patrick Stewart) es uno de los mejores trabajos de desarrollo de personaje que se ha visto en una pelicula que provenga de un tebeo. Una reflexión sobre el dolor de las figuras paternas que se extiende entre Xavier y Wolverine y entre Wolverine y X-23 (la debutante en el cine Dafne Keen).

Este análisis inicial de la representación de los padres está ejecutado sobre, alrededor y gracias a Hugh Jackman. No entrega la mejor representación de su carrera y ni por asomo, por el concepto de despedida hace que su rol esté lleno de emotividad real. La despedida y la muerte, como conceptos, son reales gracias al actor australiano y abundan en este ejercicio cinematográfico. No como en cierta película de cierto super hombre, en la que las mismas ideas no tenían mayor peso al ser ejecutadas con prisa y con escaso talento narrativo.

A esto se suma un enfoque sobre la violencia militar y lo que somos capaces de hacer en nombre de la ciencia. Una trama que se tocó en X-MEN ORIGENES: WOLVERINE de forma chabacana y ridícula, por encima y sin mancharse los pies con una verdadera postura al respecto.

Probablemente muchos se preguntan sobre el lugar de este film en el Universo Mutante o el uso de los homo superior. Los pocos mutantes que aparecen cumplen roles puntuales y como herramientas del guion, como es el caso de Caliban. Si anda buscando otro despilfarro de personajes sin sentido como en X-MEN: APOCALIPSIS, vaya a ver Resident Evil si es que sigue en cartelera.

La violencia, algo que muchos esperaban debido a la sonada categoría R es justa y no se siente gratuita. Lo que si se siente fuera de lugar es la facilidad con la que ahora escuchamos variantes de FUCK a diestra y siniestra. El guionista estaba entusiasmado de escribir para adultos, por lo visto.

El anterior párrafo sirve para adentrarnos, de alguna forma, en lo negativo. Siendo parte de la franquicia mutante, LOGAN no se escapa de la incoherencia temporal o de algún momento ejecutado torpemente… o idiota, a secas. Se perdona porque, en comparación con las anteriores peliculas de Wolverine, aquí hay una disminución notoria en esas trabas.  Otra pifia personal es el cliché de “personaje que aparentemente no habla pero que siempre pudo hablar todo este tiempo”, una payasada menor que no afectó mi apreciación final del espectáculo.

LOGAN es una deuda saldada con el público que espera una buena pelicula, más no con los talibanes que esperan otro remedo más de lo que ya vimos miles de veces con “joyitas” como ANTMAN y SUICIDE SQUAD que no dicen nada ni aspiran a nada. Un acercamiento al western y al drama antes que al cómic. Una gran experiencia, que no es mucho pedir.

Valoración: ★★★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz