December 13, 2017

¿Por dónde empezamos?

LIGA DE LA JUSTICIA no es el bodrio que los haters proclaman pero tampoco es la gran película que los fans aplauden. Estamos ante una película más de superhéroes, una adaptación más de un cómic… y la Liga no debió ser tan poco.

Este filme  pone en duda mi posición regular de juzgar una película por lo que es, más allá de ser una adaptación o en la calidad del producto que sirve como inspiración. Siguiendo esa regla, esta propuesta obedece prácticamente todos los clichés del género sin ningún riesgo y, peor aún, cae en  casi todos los vicios.

Y al decir “vicios” me refiero a villanos CGI completamente planos, ejércitos CGI totalmente irrelevantes, montajes apresurados para cumplir con un ritmo típico del blockbuster, etcétera, etcétera, etcétera. No ayuda para nada que Joss Whedon sea el encargado de moldear la visión de Zack Snyder porque hay muchos agregados que obviamente le pertenecen a él. O sea, tenemos una nueva Sokovia y a Flash cayendo sobre los senos de la Mujer Maravilla, horrible déjà vu de VENGADORES: ERA DE ULTRÓN.

Voy a decirlo antes que el niño rata promedio prenda las antorchas: hay cosas muy interesantes en LIGA DE LA JUSTICIA. Es más, no es peor que la tontería genérica que ofrecen los grandes estudios en busca de entretener, si somos brutalmente honestos. Los personajes principales están dibujados con mucho cariño y entendimiento, reaccionando a lo que hemos visto dentro de su universo… hasta cierto punto.

El Batman de Ben Affleck refleja, mejor que en BVS, el cansancio y los impulsos suicidas que sin duda tendría alguien como Bruce Wayne luego de 20 años de trabajo. La Mujer Maravilla de Gal Gadot es un símbolo de esperanza que lucha por no serlo. Incluso el Superman de Henry Cavill (torpemente crucificado, muerto, sepultado y resucitado) ahora tiene un mayor margen emocional para trabajar su personaje.

El Aquaman de Jason Momoa es el único personaje nuevo que me emociona ver en un filme individual porque luego Flash y Cyborg se quedan con sabor a poco, notorias victimas de recortes que limitan sus historias o los reducen a simples outsiders o comics reliefs.

LIGA DE LA JUSTICIA tiene ideas interesantes  y lo reconozco abiertamente aunque estoy seguro de que debe parecer que he odiado la película. Los niños entrevistando a Superman para un podcast es adorable y refleja lo que siempre debió ser Superman. Fueron los primeros treinta segundos y parecía un arranque prometedor.

El momento de Batman reconociendo la humanidad de Superman porque él vivió como cualquiera a pesar de ser un dios es potente aunque veloz. Hasta el momento “lo intenté” que muchos no han entendido es formidable dentro de un mundo sin esperanza. El problema es que todo se viene abajo cuando me acuerdo de – entre otras cosas – la tontería que es elegir a Steppenwolf como el gran villano de esta película, un ser plano y aburrido, sin fundamentos, sin un plan real. No veíamos un némesis tan poco intimidante desde… el último episodio de Scooby Doo que tenga usted en la memoria.

Y aquí arranca la otra mirada que le doy a este proyecto. LIGA DE LA JUSTICIA fue, es y será mucho más grande que Avengers…en los cómics. Negarlo es una falta de cultura comiquera. Que su adaptación sea una cinta apenas entretenida es doloroso, la Liga jamás debió ser tan poco. La Liga jamás debió llegar tan tarde. La Liga jamás debió ser una mazamorra de autores y aún así ser un Frankestein sin personalidad.

Al final de la jornada, el gran aporte de LIGA DE LA JUSTICIA es hacer lucir mejor a BATMAN VS SUPERMAN, una cinta que irá ganando más cariño con el paso de los años y en la que reconozco las intenciones (totalmente fallidas) de hacer algo grande.  Aquí solamente hay ganas de satisfacer a la audiencia de la forma más fácil posible y eso no está a la altura de las circunstancias.

Valoración: ★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz