December 15, 2017

El cine de terror pasa por un gran momento gracias al fenómeno del indie horror, esas iniciativas de terror de poco presupuesto que ponen la historia sobre el efectismo. LA BRUJA y ESTÁ DETRÁS DE TI son ejemplos recientes que se me vienen a la mente y LA MORGUE se une a ese selecto grupo.

Esta película, titulada en inglés como THE AUTOPSY OF JANE DOE, tiene como principal arma su control de la tensión y la incomodidad usando con sencillez los primeros planos de un  cadáver, la construcción de atmósferas y los conceptos previos que tenemos sobre espacios como – valga la redundancia – una morgue.

Quiero profundizar en lo psicológico que es el terror en una película como esta, que no recurre al gore barato o al asco para transmitir una idea de falso miedo. La sensación de incomodidad y desagrado está presente en la primera mitad de la película para luego evolucionar en un desconcierto hacia lo desconocido y lo imposible. Claustrofobia en diferentes niveles.

Dentro del espacio que da el nombre a la película, André Øvrendal (director de la curiosa y recomendable TROLLHUNTER) se dedica a reinventar el sub-género de la “casa embrujada”, torciendo las fórmulas de este tipo de cine. No se escapa de algunos clichés narrativos como los malditos jump scares pero en su totalidad se siente como una bocanada de aire fresco.

En ese sentido, Øvrendal parece un director al que hay que seguir con detenimiento, sobre todo ahora que ya se está involucrando en el cine norteamericano relativamente masivo y salió del circuito local de su natal Noruega. Reitero que es necesario ver TROLLHUNTER para ver al cineasta en un registro distinto aunque con ciertas claves en común con la cinta que hoy comentamos.

La cinta cuenta con un gran soporte representado en un buen elenco, algo que caracteriza a las indie horror que mencionábamos en el primer párrafo. Brian Cox y Emile Hirsch están impecables, con una química de padre e hijo que realmente se siente a través de la pantalla.  El resto de elenco tiene apariciones minúsculas pero creo que es ¿necesario? destacar a Olwen Kelly, la actriz que interpreta al… cadáver.  Así es, incluso ella logra transmitir sensaciones claves para el disfrute del film a pesar de todas las limitaciones que enfrenta.

El principal y único problema de LA MORGUE es que todo avanza muy rápido durante el tramo final del film por lo que las explicaciones no tienen suficiente tiempo para cuajar y los personajes asumen todo con mucha prisa. Aún así, sigue siendo una salida relativamente interesante aunque no necesariamente novedosa.

LA MORGUE es una cita obligatoria en las salas de cine para probarle a las distribuidoras que el cine de terror medianamente inteligente es necesario. Hay que hacer destacar estos ejercicios cinematográficos entre tanta tontería de juguetes poseídos, quijas y demonios de medio pelo.

 

Valoración: ★★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz