December 13, 2017

Se hablará por mucho tiempo de LA LLEGADA. Las expectativas eran bastante grandes, teniendo en cuenta que se habla de que es la nueva 2001: ODISEA EN EL ESPACIO. Una afirmación exagerada y hasta alarmista, pero que no reduce las enormes características de esta joya de la “ciencia-ficción”.

Ponemos las comillas porque Denis Villeneuve, uno de los mejores directores en actividad, usa a los alienígenas como una excusa para profundizar en varios conceptos internos que atormentan a los humanos. La falta de comunicación, la negación de la mortalidad y la existencia misma son temas que se ponen sobre la mesa cuando aterrizan doce naves desconocidas en diferentes lugares del mundo. Esto no es DÍA DE INDEPENDENCIA (1996), hay que dejarlo claro.

Villeneuve se toma su tiempo para presentar a los personajes y sus contextos emocionales o sociales, por eso habrán muchos que califiquen a LA LLEGADA de “lenta” o “densa”. La verdad es que es complicado contar este relato con ligereza, teniendo en cuenta la atmósfera angustiante y claustrofóbica. Villeneuve viene recreando con maestría ambientes incómodos desde la notable INCENDIES (2010) y la presencia de mayores efectos especiales no altera su pulso.

Esta aparente invasión es introducida desde el punto de vista del personaje de Amy Adams, una experta lingüista enfrentándose a algo superior a la humanidad.  Ella es el centro de una historia que puede recordar mucho a INTERSTELAR (2015) pero que resuelve su giro de guion con mayor apego a la estructura del mismo filme. Un giro ligado al lenguaje y al tiempo que no ampliaremos en la reseña, pero que se desarrolla incluso fuera de la trama misma del filme. LA LLEGADA  juega con el mismo lenguaje cinematográfico y la narrativa, aunque preferimos no profundizar en lo que podría considerarse un spoiler.

Adams va acompañada con un elenco bastante conocido y que, en la práctica, demuestra el talento que tiene Villeneuve para colocar a los actores como si fueran fichas de ajedrez. Jeremy Renner y Forest Whitaker se mueven con solvencia en roles que encajan en sus perfiles dramáticos, pero con factores que crean más capas diferenciales. Probablemente los puntos más flojos, a nivel actoral, son los personajes interpretados por Michael Stuhlbarg y Tzi Ma. El primero, nuevamente desaprovechado siendo un gran actor al que nunca le sacan jugo. El segundo porque interpreta a una visión cliché de un general asiático pero que tiene una redención en la historia que lo vuelve más humano y re-ordena al personaje.

Basada en un libro de Ted Chiang y adaptada al cine por el irregular Eric Heisserer, la película se escapa de los limites para plantear preguntas que no serán respondidas con obviedades o de forma explicita. A diferencia de muchos espectáculos que no pasan de lo regular, LA LLEGADA no entrega las respuestas masticadas, te cede la posibilidad de armar tus propias respuestas.

Todo va acompañado por lo que es, de lejos, una de las mejores propuestas del filme: la música compuesta por Jóhann Johannsson. El colaborador habitual de Villeneuve simplemente brilla en esta oportunidad y nos afila los dientes esperando su nueva colaboración en BLADE RUNNER 2045.

LA LLEGADA es una de las películas más potentes que se ha visto en la cartelera comercial en los últimos años y trae recuerdos de cintas como HIJOS DEL HOMBRE (2006) antes que de algún trabajo de Kubrick. Sin dejar de ser séptimo arte, se vuelve un ensayo sobre la sociedad actual y de lo que nos espera, bastante necesario. Pero una gran pieza de cine, al fin y al cabo.

Valoración: ★★★★★

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz