December 15, 2017

El resurgimiento de la fiebre STEPHEN KING llega en un momento clave para el cine y la sociedad. Agradezco que una nueva generación conozca la obra del escritor norteamericano a través de propia pluma y no gracias a refritos basados en la nostalgia cruda como STRANGER THINGS. En ese escenario, el estreno de una cinta bastante sólida como IT es un hecho que debemos subrayar.

Obviamente habrán muchos que verán la cinta del argentino Andy Muschietti y no harán mayor comentario que un vacío e irrelevante “No me dio miedo”. Eso refleja una necesidad por el falso susto pero sobretodo un pésimo gusto forjado con los esperpentos de terror de medio pelo que no buscan otra cosa que hacerte saltar, más no pensar. Y esta nueva adaptación de una de las obras más ambiciosas de King no busca ser un entretenimiento desechable y lo logra, a pesar de ciertos problemas de ritmo que detallaré más adelante.

Necesito enfatizar lo bien que se trata el concepto del miedo, a diferentes niveles y contextos. La escena del niño que es llevado por el “payaso”, el primer golpe emocional del filme, es fuerte sobretodo para los mayores porque vemos la muerte de un menor que podría ser un hijo o un hermano menor. Para otros simplemente será la revelación de un monstruo y esa una idea válida aunque pobre.

El temor no se limita a lo paranormal. Hay mucha consciencia al momento de elaborar el estrés que tienen los niños hacia todo lo relacionado al mundo adulto, las figura de los padres, el bullying y la llegada de la adolescencia; unificando el relato y a los personajes tan diferentes que forman parte de ese grupo llamado Los Perdedores.

Si bien la atmósfera está lograda con maestría, la cinta tiene notorios problemas de ritmo. Hay momentos en el que se siente muy repetitiva la estructura de “niño ve a Pennywise – niños conversan – niño ve a Pennywise – niños conversan“, cediendo a un lenguaje más fácil de digerir. La película pierde mucho, como adaptación, al ser solamente la mitad de una historia más compleja y dejando en el aire detalles que servirán para armar la secuela pero que hubieran dado mayor balance a este relato.

El gran logro  de Muschietti es mover tan bien los hilos de un elenco redondo. Cada uno de los niños se luce y no caen en los clichés antipáticos que se acreditan con regularidad a los menores de edad en el cine más palomitero. La fuerza que imponen Sophia Lillis como Beverly Marsh y Jack Dylan Grazer Eddie Kaspbrak son los puntos más altos de un conjunto que resulta entrañable en su totalidad. Un dato curioso es que, si bien comparte a un actor del elenco de STRANGER THINGS (productos que muchos van a comparar), esta película le da un par de patadas bien puestas en la zona de atrás a esa serie, si es que hablamos de talento interpretativo.

Una mención aparte merece Bill Skarsgård como el mal llamado “payaso”, que nos regala una interpretación limitada al maquillaje y los retoques digitales pero que es lo suficientemente compleja y atractiva para sostenerse, teniendo en cuenta que todo  el background mitológico – místico del personaje se ha guardado para más adelante. El gran mérito del director a través de  Skarsgård  es que Pennywise no parece simplemente un hombre maquillado y es, efectivamente, ESO. Una fuerza, un ente, un ser que no se puede explicar.

IT es un largometraje recomendable pero no creo que sea la gran maravilla que algunos promocionan y obviamente no es la experiencia plana que varios haters gritan sin fundamento alguno. Puedo afirmar sin ninguna duda que es una experiencia superior a la sobrevalorada adaptación noventera a la que muchos le revientan cohetes porque “es mi infancia”, un argumento que no vale nada si hablamos en términos cinematográficos. Aunque seamos honestos, resaltar los logros de la versión del 2017 comparándola con un telefilm es un golpe bajo.

Terminaré con esto: IT es una de las experiencias más creativas e ingeniosas que me ha dado el cine en los últimos meses. Y como alguien que sufre mucho con el cine de terror en las salas oscuras, agradezco que un filme de este género me haya emocionado de forma tan positiva.  Todos flotarán viéndola.

Valoración: ★★★

 

 

 

 

 

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz