September 26, 2017

HUYE se une a un selecto grupo de cintas que siempre tengo en mente: los experimentos de terror/ciencia ficción que tienen todo un mensaje debajo del relato principal (como THEY LIVE) y las películas con tramas realmente tontas pero que sobreviven gracias a un gran pulso narrativo del director (SEÑALES, por ejemplo).

No se confundan, creo que HUYE es una de las películas más creativas que hemos visto en carteleras comerciales en mucho tiempo pero también creo que para disfrutarla en su totalidad hay que abrazar el sinsentido y la estupidez de su propuesta.  Es más, el director Jordan Peele se encarga de crear a un personaje – el mejor amigo del protagonista -cuyo único propósito es recordarte que la trama es totalmente delirante.

Es que la historia sobre el racismo y la hipnosis en un pequeño pueblo estadounidense que te adelanta el trailer es una antesala muy pequeña de lo que se atreve a hacer HUYE en su tercer acto, al momento de explicar todo la locura que hemos visto crecer en casi una hora y media.

Peele, conocido como actor de comedia, hace que este juego salga adelante porque tiene una virtud natural para armar tensión con elementos bastantes simples como las miradas y los silencios. La cotidianidad del racismo es la principal arma para entender el efecto del film: ¿Qué pasa cuando todos pueden ver el miedo con el que una minoría vive a diario?

La atmósfera inquietante se sostiene en el elenco, sobre todo en la familia que desata todos los acontecimientos. Bradley Whitford (el padre), Catherine Keener (la madre) y especialmente Allison Williams están tremendos. Daniel Kaluuya, el protagonista, carga varios momentos claves pero me parece que es el punto más flojo pero no por ineptitud. Es el “menos bueno”, digamos.

A pesar de los clichés a los que se somete, Peele arma una película emocionante pero que no se siente pomposa y consciente de sus virtudes. Ayuda mucho el presupuesto limitado y la sensación de parodia que arremete constantemente. HUYE será una cinta de la que se hablará en los próximos años, que generará una tendencia inspirada en el horror racial (el próximo proyecto del director va por una línea parecida) y que no debería promover secuelas que arruinen el rayo en la botella que es este film. HUYE es una divertida casualidad y tal vez, un escalofriante accidente.

 

Valoración: ★★★★

 

 

 

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz