September 23, 2017

Es una experiencia curiosa ver el adelanto de 12 minutos de la versión americana de GHOST IN THE SHELL protagonizada por Scarlett Johansson y dirigida por Rupert Sanders… y luego ver la versión original del maestro Mamoru Oshii. La primera idea es que ningún remake/reboot/spin off va a acercarse a la visión contemplativa de la original y eso no debería sorprender en la época de RÁPIDOS Y FURIOSOS.

A partir de eso podemos armar una lista bastante de larga de puntos clave que la animación de 1995 explora con facilidad y maestría. Mamoru no se limita a avanzar la historia de una ciberpolicia futurista, aprovecha cada tramo para crear el mundo que la rodea. Es raro encontrar un frame que no incluya detalles del entorno y el concepto que rodea a la protagonista, Motoko.

Bajo esa idea, se desarrollan también los personajes, como elementos narrativos únicos en su esencia en todo sentido. Desde los diálogos o las palabras especificas que usan (algo que se nota incluso en una versión subtitulada) hasta sus peculiaridades físicas, exageradas. Todo es bizarro, en el sentido inglés de la palabra.

El ritmo de GHOST IN THE SHELL es pausado, excesivo para las audiencias actuales que esperan el torpe desenfreno de TRANSFORMERS. Es más, en la función en la que la vimos se escuchaban sonoros ronquidos desde diferentes esquinas de la sala. Es normal, teniendo en cuenta que el director opta por una sentido nostálgico y reflexivo – muy oriental – al momento de plantear situaciones, incluso las que vienen cargadas de adrenalina y violencia.

Mamoru no se limita al espectáculo concentrado ya que explora con anticipación los vicios de un mundo interconectado y tecnológico, varios años antes que el boom de las redes sociales y el smartphone. Entre las luces de neón y los robots hay espacio para el análisis de la personalidad y el ser usando la animación como un instrumento para contar historias y planteamientos imposibles en otras plataformas por cuestiones de presupuesto.

GHOST IN THE SHELL es un fenómeno irrepetible y lo comprobaremos con el remake que se estrena próximamente. Una prueba irrefutable de que la ciencia ficción está para proponer y cuestionar, más allá de entretener. Una evidencia palpable de lo complejo y bello que puede ser un ejercicio cinematográfico en las manos correctas.

 

 

Valoración: ★★★

 

Luis es periodista especializado en temas culturales, crítico de cine y conductor del Podcast Infinito.

Luis M. Santa Cruz