September 23, 2017

Ed y Lorraine Warren son una pareja de esposos dedicada a ahuyentar presencias paranormales en base a sus conocimientos adquiridos. Éste es un hecho real ubicado en tiempo y lugar durante la década de los 70 en los Estados Unidos, y se trata del mayor recurso del film: que se base en algo que aparentemente sí sucedió. En la publicidad, dicho eslogan se resalta por todos lados. El mérito de la trama se funda en esto, con lo que no podemos considerarla una película de terror sino de suspenso. Si imaginamos que ello sucedió en un hogar específico de Rhode Island, la sensación que aparece nos sobresalta de inmediato.

Pese a todos los personajes secundarios, la historia es muy bien sostenida casi en su totalidad por Patrick Wilson (Ed) y Vera Farmiga (Lorraine). Las hijas de los Perron son quienes más destacan, en segundo lugar, como víctimas dentro de su propia casa. Las presencias oscuras que se conjugan allí no resultan tan terroríficas pero aportan el elemento de estrés constante e insidioso. No menor importancia se le da al momento cumbre, y aunque se descubre todo lo que hay detrás de los extraños sucesos de la granja, el impacto visual y de sonido generan asombro, miedo, e intenta convencerte de todo lo paranormal en lo que comúnmente no crees.

Es penoso que no se haya aprovechado mejor los talentos de Ron Livingston y Lili Taylor, que aunque son personajes principales (la pareja Perron) se destacan mucho menos, salvo hacia el final de la película con la posesión de Carolyn Perron. En general, por ser mayor el número de actrices, todos los personajes femeninos cumplen, principalmente Farmiga. Imperdible como thriller que podría enmarcarse dentro de lo psicológico.

Valoración: 🙂 🙂 🙂 🙂

Pamela Páez